miércoles, 28 de septiembre de 2011

Facebook transforma en un timeline su perfil de usuario


Acaba de arrancar la F8, el evento para desarrolladores de Facebook y lo ha hecho con importantes cambios y novedades de cara al usuario. Después de una pequeña broma con un imitador en el escenario, Mark Zuckerberg se ha subido al mismo para empezar hablando del completo rediseño de la página del perfil de usuario. Y menudo rediseño, es probable que no hayamos visto nada similar desde los inicios de la red socia, un rediseño que se centra en ofrecer la información como un ‘timeline’, muy similar a lo que podemos ver en un blog, o incluso en nuestro perfil de Twitter.
Todo el rediseño, en el cual llevan trabajando más de un año, se ha planteado como si nuestro perfil fuese un diario gigantesco donde podemos ir consultando todo lo que hemos ido aportando al mismo a través del tiempo de manera muy intuitiva. Por decirlo de una manera un tanto más sencilla y más rotunda, ahora tu perfil de Facebook es nada más y nada menos que un blog, con las entradas mucho más diferenciadas, ordenadas por orden cronológico y dispuestas de tal manera que podemos acceder a ellas según el momento en el que fueron realizadas.
Lo primero que destaca es una imagen principal en grande que ocupa todo el ancho de la parte superior y más abajo nuestra información de contacto, nuestra foto de perfil y las últimas fotografías en las que aparecemos (parecido a como están ahora). Debajo de eso aparece todo el nuevo perfil con los cuadros y el contenido repartido cronológicamente.
Es importante señalar que el nuevo perfil no sustituye a la página a la que entramos cuando accedemos a la red social, es decir, el stream con las últimas noticias, esto seguirá siendo básicamente igual a como era hasta ahora, con algunos ligeros cambios. Será cuando accedamos a nuestro perfil, o al de alguna otra persona, cuando veamos todo este nuevo rediseño.
Personalmente estoy muy contento sobre cómo ha sabido plantear Facebook este rediseño, un movimiento muy acertado y que creo que venía haciendo falta desde hacía bastante tiempo. Aunque como mencionaba antes según palabras del propio Zuckerberg llevan trabajando en esto más de un año, parece que la competencia de Google+ se ha hecho notar y en Facebook se han puesto las pilas, esperemos que sigan mejorando tanto como hoy.

Open Graph o cómo Facebook usa Spotify y Netflix para reinventar las aplicaciones sociales


Facebook es una gran plataforma. No sólo social, no sólo cultural, no sólo de infraestructura de servidores capaces de aguantar hasta 500 millones de usuarios al mismo tiempo.Facebook también es una gran plataforma de software. Por supuesto, qué mejor clase de software que el enfocado a redes sociales. Por eso, hace unos minutos, un nervioso Mark Zuckerberg dio a conocer al mundo los nuevos atributos de Open Graph: el conjunto de interfaces de desarrollo para la creación de aplicaciones integradas con Facebook.
A decir de Mark, las aplicaciones creadas con Open Graph ahora ofrecen
  • Una experiencia fluida, sin fricción, con todas las aplicaciones dentro de Facebook
  • Serendipia en tiempo real, es decir, la experiencia de encontrar lo inesperado en la red social: todo el tiempo
  • Una plataforma de búsqueda de patrones, un analizador de conductas y tendencias que proporcione una experiencia más orgánica a los usuarios. Patrones que se reflejarán en elrenovado timeline de los usuarios.
Para demostrarlo, Zuckerberg, emocionado, hizo una muestra con Spotify (y de sus gustos musicales) integrado en Facebook. La experiencia es interesante, pues Mark no sólo escucha su música: también reproduce la canción que en ese momento escucha un amigo. Todo dentro de Facebook.
Y cuando Daniel Ek, CEO de Spotify, subió al escenario, tomó el micrófono para decir
Este es un gran día para todos los que aman la música.
Además de Spotify, están presentes aplicaciones para Rdio, Songza, TuneIn Radio, iHeartRadio, Audiovroom, earbits, Deezer, Rdio, SoundCloud, Rhapsody, Vevo, Mog, Jelli, etc. Eso en cuanto la música. Porque luego siguió Netflix, con su CEO hablando de cómo su producto aún no puede estar disponible en los EE. UU. debido a problemas legales, pero lo estará en el resto. Netflix afirma que incluso América Latina).
Facebook trabajó un año entero en Open Graph y hoy hemos visto los primeros frutos. Más de un millón de desarrolladores y casi mil millones de usuarios potenciales estarán agradecidos.

Fuente

jueves, 22 de septiembre de 2011

La memoria del Sistema Inmune


sistema inmune
Un estudio coordinado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descrito el mecanismo molecular según el cual los glóbulos blancos adquieren memoria para activar una respuesta inmune más eficaz ante los microbios patógenos.
El trabajo, publicado en la revista Immunity, podría abrir la vía para el desarrollo de nuevas inmunoterapias contra el cáncer.
Los científicos han observado que los linfocitos T, un tipo de glóbulos blancos capaces de activar una respuesta selectiva hacia células infectadas con virus o células que han atrapado otro tipo de microbios, se sirve de las asociaciones de varias moléculas denominadas TCR para detectar un antígeno al que ya ha sido expuesto una primera vez.
Hemos visto que la molécula TCR, receptora o reconocedora del antígeno, no está aislada en la membrana de los linfocitos T, sino que aparece formando hileras en fila india como si fuera un grupo de hormigas. Si el linfocito T es naif o virgen, es decir, que nunca se ha topado con un antígeno, estas asociaciones son más pequeñas
Explican los coordinadores del estudio Balbino Alarcón y Hisse Martien van Santen, científicos del CSICen el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa.
Hasta ahora se conocía la capacidad de los linfocitos T de memoria, denominados así porque reconocen un patógeno con el se hayan encontrado anteriormente, para detectar la presencia de cantidades más pequeñas de antígenos que los linfocitos T naif.
Hemos descubierto la causa: los linfocitos T de memoria son más sensibles porque sus asociaciones de TCR son más grandes
Destacan los investigadores. El siguiente paso sería aplicar el hallazgo a futuras terapias contra el cáncer.
El estudio ha sido financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación, la Red de Cáncer del Fondo de Investigación Sanitaria y la Asociación Española contra el Cáncer.

Si los científicos no pueden resolverlo, que lo haga un videojuego


Enzima
Durante más de una década, la estructura de unas enzimas llamadas proteasas retrovirales, han puesto en jaque a la comunidad científica. Esta clase de enzimas juegan un papel fundamental en la forma en que el virus del SIDA madura y prolifera. Se han realizad intensas investigaciones para tratar de encontrar medicamentos que puedan bloquear estas enzimas, pero todo esfuerzo ha sido bloqueado al conocer con exactitud la estructura exacta de la molécula.
Llegados a este punto, la comunidad científica optó por proponer a este problema a los videojugadores, y les desafió a resolver este problema a partir de Foldit: un juego online que permite a los jugadores colaborar y competir en la construcción de la estructura molecular de las proteínas.

“Queríamos ver si la intuición humana podría tener éxito ahí donde los métodos automatizados habían fracasado”, comenta el Dr. Firas Khatib, del Departamento de Bioquímica de la Universidad de Washington.
Sorprendentemente, los modelos generados por los jugadores eran lo suficientemente buenospara que los investigadores puediesen determinar en pocos días la estructura de la enzima. Además, la superficie de la molécula destacó como un bueno objetivo para los medicamentos destinados a desactivar la enzima.
“Estas características proporcionan unas oportunidades excelentes para el diseño de fármacos antirretrovirales, incluyendo medicamentos para el SIDA”, escribieron los autores del artículo publicado en la revista Nature Structural & Molecular Biology. Los científicos y jugadores aparecen como co-autores.
Esta es la primera vez que los investigadores son conscientes de que los jugadores pueden resolver un problema científico complejo.
El videojuego Foldit fue creado por un grupo de investigadores de la University of Washington en colaboración con Baker Lab. Tal y como afirma el Dr. Zoran Popovic, profesor asociado de ciencias de la computación e ingeniería:
El objetivo de nuestro centro es resolver complejos problemas científicos que en la actualidad no pueden ser resueltos por equipos o computadores por sí mismos.
Este videojuego online, explota las habilidades espaciales de los jugadores para rotar cadenas de aminoácidos. Actualmente ya ha cautivado a miles de jugadores en todo el mundo, consiguiendo involucrar al público general en los descubrimientos científicos. Los jugadores empiezan en el nivel básico, “One Small Clash”, continúan con “Swing it Around” y alcanzan el nivel “Rubber Band Reversal”.

Nanotubos de carbono, sustitutos del cobre en los cables eléctricos


Nanocable
La fuerte dependencia que tiene nuestra civilización con ciertos materiales hace que se tengan que abrir nuevas líneas de investigación que propongan materiales o fuentes de energía alternativas que, además, sean mucho más eficientes. Al igual que en el sector energético se apuesta por energías limpias frente a los combustibles fósiles, en el campo tecnológico se trabaja con otros materiales con los que sustituir (o complementar) al silicio, como es el caso del grafeno, o sustituir a un material que cada vez es más caro, el cobre (que sustenta nuestra distribución de energía eléctrica y, en muchos casos, nuestras comunicaciones). El cobre, a pesar de estar tan presente en nuestra tecnología y su valor en el mercado no es un conductor excelente ni tampoco ligero y, por ejemplo, en la Universidad de Rice han iniciado una línea de investigación centrada en los nanotubos de carbono como sustitutos del cobre que, según arrojan los primeros datos, podrían ya ser un reemplazo igual de bueno.
Por primera vez, los investigadores han sido capaces de desarrollar cables eléctricos basados en nanotubos de carbono capaces de transportar la misma corriente que los cables de cobre. La idea es obtener cables basados en nanotubos de carbono que puedan transportar altas cantidades de energía, con menores pérdidas y, además, sean mucho más ligeros en peso (lo que permitiría realizar cableados mucho más ligeros en aviones y, por tanto, reducir el peso de éstos y, en consecuencia, su consumo). Las primeras pruebas han sido positivas y, ahora mismo, los investigadores de la Universidad Rice se encuentran modelando un proceso de fabricación que permita la obtención de estos cables con fines comerciales.
Aligerar el peso de los cables, gracias a los nanotubos, ha sido uno de los objetivos de muchas investigaciones durante los últimos 20 años, es decir, desde que se comprobó que un nanotubo presentaba mayor conductividad que el cobre, si bien la unión de varios nanotubos no incrementaba estas propiedades.
Equipo investigacion
El cable generado por esta investigación, capitaneada por los profesores Pulickel Ajayan yEnrique Barrera, es muy resistente (en términos mecánicos) y flexible, por lo que podría almacenarse en enormes bobinas y, en términos de conductividad, capaces de transportar 100.000 amperios de corriente por centímetro cuadrado de material, es decir, por ahora, lo mismo que un cable de cobre pero con una sexta parte del peso. Lo ideal sería poder superar la capacidad de transporte del cobre, puesto que abriría la puerta a líneas de transmisión mucho más largas, con menores pérdidas y, además, inmunes a la corrosión que sufren los metales.
La configuración del cable es otro de los puntos críticos de este trabajo puesto que no todas las agrupaciones de nanotubos ofrecían los mismos resultados. El que por ahora mejores resultados ha dado es un cable de doble pared que minimiza el número de trenzados que tiene el cable puesto que la corriente viaja sin problemas en tubos aislados pero comienza a tener pérdidas cuando los electrones saltan de un nanotubo a otro.
El objetivo es obtener un producto que pueda fabricarse a gran escala. Creemos que podemos obtener un proceso escalable de producción
De hecho, el equipo se encuentra en conversaciones con algunas compañías para poder comercializar esta nueva generación de líneas de transmisión, de hecho, Boeing y el Departamento de Energía de Estados Unidos, entre otros, financian parte de esta investigación.
Parece que el futuro de nuestra tecnología pasa por el carbono, es decir, por el grafeno y por los nanotubos de carbono

Estimulación eléctrica del cerebro para acelerar el aprendizaje


neurons
La actividad eléctrica del cerebro es objeto de muchos estudios e investigaciones que, por ejemplo, intentan interpretar las ondas cerebrales para detectar que nos estamos durmiendo al volante o controlar sistemas. De hecho nuestro complejo sistema neuronal también podría responder a estímulos eléctricos externos que podrían ayudar a mejorar la calidad de vida de aquellos que han sufrido algún accidente cerebrovascular. Investigadores de la Universidad de Oxford habrían sido capaces de acelerar el proceso de aprendizaje de personas que sufren las secuelas de estos episodios mediante la aplicación de pequeñas corrientessobre su cerebro y, además, podrían aplicarlo a personas sanas para acelerar su aprendizaje.
Mediante resonancias magnéticas, el equipo de la profesora Heidi Johansen-Berg ha estado monitorizando la actividad cerebral de personas que han sufrido un ictus y sufren una merma en sus capacidades motoras, por lo que deben pasar por un proceso de rehabilitación. Tomando como principio la flexibilidad que puede llegar a tener el cerebro, por ejemplo, estableciendo nuevas conexiones y reasignando tareas a otras áreas para paliar el mal funcionamiento de áreas dañadas (por ejemplo tras la interrupción del flujo sanguíneo a dichas zonas del cerebro), se investigó la posibilidad de estimular el cerebro de los pacientes de manera no invasiva para mejorar la recuperación de las habilidades motrices a corto plazo una vez se detectasen las zonas “que asumían” nuevas tareas. Sin embargo, durante las pruebas, el equipo se dio cuenta que si se aplicaba esta electro-estimulación a pacientes adultos sanos, su velocidad de aprendizaje también resultaba ser significativamente mayor.
Para observar este efecto, el equipo de investigación escogió a un grupo de voluntarios y les hizo aprender una secuencia de teclas, como si fuesen a tocar una canción al piano. Mientras memorizaban la secuencia, estos sujetos llevaban conectados unos electrodos en zonas específicas de sus cabezas y que, a su vez, estaban conectados a un generador de impulsos eléctricos. Al aplicar una corriente pequeña por estos electrodos, se formaba un arco a través del cerebro (que cerraba el circuito) y, dependiendo del sentido de esta corriente, aumentaba o disminuía la actividad de dicha zona del cerebro.
Un aumento de la actividad de las células del cerebro les hace más susceptibles a asimilar los cambios que se producen durante el aprendizaje
Los experimentos mostraron la diferencia, tras 10 minutos de aplicación de corrientes, entre sujetos a los que les habían aplicado las corrientes y sujetos que, a modo de placebo, únicamente llevaban conectados los electrodos.
Aunque la electro-estimulación no mejoró el rendimiento de los participantes, su velocidad de aprendizaje sí que aumentó de forma significativa
Es decir, que aunque no se volvieron mucho más listos sí que aprendían mucho más rápido, lo cual, trasladado a la investigación original, abriría la puerta a que la rehabilitación por la que pasan las personas que han sufrido un ictus podría, quizás, acortarse algo. Por otra parte, Johansen-Berg y su equipo trabajan en la posibilidad de aplicar esta técnica a otras partes del cerebro para mejorar el aprendizaje en personas que presenten problemas de aprendizaje o, incluso, en el entrenamiento de atletas de alto nivel.
Bastante interesante, aunque espero que las escuelas del futuro no conecten a los niños a electro-estimuladores

Windows 8 Developer Preview


Llevo ya unos días probando la versión beta para desarrolladores de Windows 8, la nueva versión del sistema operativo estandarte de Microsoft. Han sido unos días de sentiemientos encontrados pero en general, y aunque se deja ver a lo largo de toda esta crítica, me ha despertado muy gratas impresiones. Antes de empezar tengo que dejar muy claro que esto no es una reseña exhaustiva, concienzuda y detallada de hasta el más mínimo detalle y función que presenta el nuevo Windows 8, es más bien un repaso, una apreciación general de cómo se comporta el nuevo sistema, de sus novedades más interesantes, de sus carencias, de sus puntos fuertes y de sus puntos débiles. Un repaso, por dejarlo claro, que pretende ponerse en la piel de el usuario medio o avanzado y de las sensaciones que le aporta, nada de datos técnicos y de rendimiento, demasiado pronto para eso.
Precisamente en cuanto al rendimiento hay que dejar muy claro que esto es una versión preliminar, una versión para desarrolladores y que probablemente diste de la final en algo más que el rendimiento y el funcionamiento general. Lo aclaro porque es algo que ya he leído varias veces y que hay que tener en cuenta, en las capturas de pantalla Windows 8 se ve muy bonito (y lo es) pero cuando toca usarlo es cuando uno se da cuenta a todas luces que es un proyecto sin terminar. Muy prometedor, eso sí, pero inacabado.

Primera toma de contacto, una sensación híbrida

Una vez arranca Windows 8, que como hemos podido ver en algún vídeo lo hará realmente rápido (no en mi caso porque todas las pruebas las he ejecutado virtualizando el sistema), la primera sensación que se obtiene es la de estar delante de algo que es una mezcla entre un sistema diseñado para tabletas y un sistema windows tradicional. Es importante porque me parece que esa es precisamente toda la esencia de Windows 8, coger lo mejor de la usabilidad de uno, de la usabilidad de otro y mezclarlo con bastante acierto para obtener un resultado bastante bueno. Llama mucho la atención por ejemplo la pantalla de bienvenida, que es la que tenéis sobre estas líneas, que se desbloquea haciendo clic con el ratón y manteniendo apretado ‘arrastrando’ la imagen fuera de la pantalla, un movimiento que tiene todo el sentido del mundo en un tablet, pero que sorprende ser usado en un escritorio.
Todos los detalles del sistema concernientes a la interfaz Metro, de la que paso a hablar más exhaustivamente después, recuerdan a una interfaz de tablet, botones grandes, menús deslizables, cuadrículas… es la que primero se encuentra el usuario una vez enciende el sistema y supone, por así decirlo la ‘entrada’ a Windows 8, aunque luego se pueda acceder desde ahí a la antigua interfaz de Windows, que salvo algunos cambios en los colores y en el botón de inicio, que se ha añadido Ribbon en el explorer y algunas alteraciones más luce casi exactamente igual a la que podemos ver en Windows 7.
Windows 8 es, resumiendo, un sistema híbrido, apto para tablets, apto para escritorios, aunque a mí personalmente me hubiese gustado que se decantasen por alguna de ellas con más firmeza hay que reconocer que era una labor muy complicada y que Microsoft ha sabido resolverla con soltura.

La interfaz Metro, una evolución más que una revolución

Toca entrar con más profundidad en el meollo del sistema, en la novedosa y largamente criticada y alabada a partes iguales interfaz Windows Metro. Lo que siempre me llamó más la atención de Metro desde que pudimos ver los primeros mockups es la elegencia y la sencillez que desprendía. Así es, por primera vez en muchísimos años y aunque sólo sea una opinión personal puedo referirme a un sistema operativo de Microsoft como algo bonito, estéticamente agradable. Hay algunas cosas que no me convencen demasiado, y cada cual tiene sus gustos, pero hay que reconocer que el minimalismo y el colorido de Windows 8 lo convierten en un sistema muy atractivo visualmente hablando.
Entrando un poco poco más en la usabilidad de Metro uno de sus puntos fuertes es lo amplio de sus iconos, aunque más bien podríamos referirnos a ellos como ‘tiles’ o cuadrículas. Gracias a este tamaño, Metro se deja tocar y trastear con el dedo o ratón muy bien, es más casi parece pedir que lo hagamo. Las aplicaciones se dividen con claridad y en algunas de ellas mediante un clic contextual con el botón derecho del ratón podemos acceder a algunas opciones, como que ocupe uno o dos espacios, desinstalarlas o sacar de la pantalla principal. El funcionamiento en general lo he encontrado bastante fluido, las distintas aplicaciones se abren rápido y bien, podemos reordenarlas a nuestro gusto arrastrando y soltando y es extremadamente intuitiva, queda claro que en este apartado se ha realizado una muy buena labor.
Por otro lado, lo que me parece realmente importante es para qué sirve, para qué podemos utilizar esta interfaz Metro. Lo digo porque fue una de las primeras dudas que me surgió: Con un montón de usuarios acérrimos de Windows ¿Merece la pena hacerles pasar por un cambio tan grande? En mi opinión sí, la interfaz Metro, a pesar de lo chocante de su apariencia es más una capa superpuesta, una evolución en la manera en la que accedemos a nuestras aplicaciones más que una revolución completa de la interfaz. Es un grandísimo paso adelante, no lo dudo, pero he acabado echando en falta un poco más de integración con el sistema.
Para destacar por ejemplo son las ‘live tiles, cuadrículas que se van actualizando contextualmente como la de Tweet@rama, un cliente de Twitter que muestra las últimas actualizaciones, algo que también supongo que será aplicable a programas de meteorolgía, bolsa y muchos más. En el fondo son como widgets pero insertados de manera integrada con el resto de los elementos, un movimiento muy inteligente y que permite acceder, con un sólo vistazo a mucha información que sólo con el clásico y antiguo escritorio de Windows.

Y por debajo, sigue siendo Windows

Parece que con tanta novedad de Metro nos olvidamos de lo que realmente subyace debajo de toda esa fachada: Windows. Porque Windows 8 sigue siendo precisamente eso, Windows, con sus bondades y sus defectos, con su puntos a favor y sus puntos en contra. Mediante varios accesos directos en Metro podemos acceder al escritorio más tradicional, que como comentaba antes no tiene grandes cambios. Sigue molestándome muchísimo esa interfaz Ribbon en el explorador, más aún, ahora que puedo contextualizarla es cuando me parece un despropósito aún mayor, que choca muchísimo con la sencillez y sobriedad de Metro.
En cuanto a la interfaz de las ventanas del explorador, dejando ya Ribbon a un lado, sí es cierto que se han realizado una serie de mejoras bastante interesantes y que le aportan elegancia y funcionalidad al conjunto. Es una pena que teniendo tantas cosas tan buenas el explorador sea la parte del sistema que en mi humilde opinión menos sobresale. Algunos hay, pero los demás cambios que podemos apreciar en la interfaz clásica no son tan importantes. Llama mucho la atención, y estoy seguro que a más de un usuario poco experimentado le va a traer loco los primeros días, la falta de menú de inicio, o bueno, no es que falte, es que el icono redirige a todo el panel de Metro, que no deja de ser como un menú de inicio gigantesco y mafgníficamente elaborado.
Cuando digo que sigue siendo Windows también lo digo porque algunas de las tareas pendientes que siempre ha tenido este sistema operativo siguen sin resolver. Por ejemplo, los paneles de control siguen siendo extremadamente confusos, me costó dejarlo todo como quería, acostumbrado a la sencillez y sobriedad en este sentido de OS X e incluso de Linux me gustaría que este apartado se perfeccionase un poco. Otras cosas como el gestor de tareas que siempre había sido bastante penoso ahora es la quintaesencia de la usabilidad y el diseño de interfaz, muestra todos los procesos y aplicaciones con una elegancia fantástica y con un toque de color que permite discernir muy rápido cuáles son aquellos procesos que más están consumiendo.

En perspectiva, un futuro bastante prometedor

7/10
Llegamos al fin de nuestro análisis, y toca repasar un poco todo lo visto hasta ahora, teniendo en cuenta que esto es sólo un breve adelanto de lo que está por venir tampoco podemos esperar notas demasiado altas. En general, más que la importancia de otorgarle una nota o una valoración general creo que lo importante es ser consciente de que estamos ante el futuro, ante la semilla, de algo mucho más grande. Windows 8 es sin duda el cambio más importante que ha sufrido el sistema operativo, al menos de cara al usuario, en lo que a interfaz, diferencia de uso y experiencia de usuario se refiere.
Windows 8 perfecciona y evoluciona lo que ya estaba, el escritorio, pero allana el camino para un nuevo contrincante, los tablets. Y es que por encima de todo sigue siendo un sistema de escritorio, no es que no vaya a funcionar en tablets, pero pese a lo bueno de su teclado, a lo cómodo del manejo con stylus y de lo potente que es su interfaz Metro, por el momento, y enfatizo lo de por el momento, me parecen más sólidos iOS en el iPad y Android Honeycomb. Tiene toda la pinta de que Windows 8 seguirá el camino de colocarse justo en el medio, no ser un sistema operativo puro para tablets pero tampoco renegarse y quedarse estancado en el escritorio. Es algo muy acorde con esa sensación híbrida de la que hablábamos al principio.
Habrá que ir viendo si llega alguna novedad importante más, como va puliendo Microsoft el producto y qué es lo consigue sacar de él. Habrá también que estar atentos a cómo responde la competencia (nada que ver las tibias mejoras incluidas en OS X Lion por Apple con las que se dispone a hacer Microsoft en Windows 8) y a cómo responden los usuarios a unos cambios tan radicales. Todo eso y de momento, el tiempo lo dirá, de momento larga vida a Windows 8, le espera un futuro muy prometedor.

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