martes, 26 de junio de 2012

Científico podría matar a más de la mitad de la humanidad con mutación de gripe aviar



La gripe aviar (H5N1) dejó la tendalada hace algunos años y es considerado uno de los virus más peligrosos y mortíferos en el mundo (capaz de matar a un 59% de los contagiados). Afortunadamente su habilidad para viajar de humano en humano era bien limitada, encasillando los contagios en sólo alrededor de 500 personas, cosa que eventualmente podría cambiar gracias al virólogo Ron Fouchier del Erasmus Medical Center, en Holanda, quetuvo la genial idea de modificarlo para que sea extremadamente contagioso.
Como era de esperar, recibió duras críticas de la gente y sus pares, pero además el investigador tiene toda la intención de conseguir respaldo para publicar su trabajo. La idea de Fouchier era entender mejor el comportamiento y características del H5N1 y ahora el debate gira en torno a si debe tener acceso a publicarlo o no, con todas las consecuencias que podría generar eso.
En su trabajo, Fouchier usó hurones (que tienen respuestas respiratorias a los virus bastante similares a los humanos) para observar la transmisión de la enfermedad transportada por aire, con la esperanza de poder hacerla más adaptable. Fouchier descubrió que sólo requería cinco mutaciones para hacer que la nueva cepa del H5N1 fuera altamente contagiosa.
La preocupación de sus pares en cuanto a ser publicado, ya que compartir dicha información en un periódico sería lo mismo que repartir un anteproyecto con las claves de una pandemia gripal.
Esto se refleja en las palabras de Paul Keim, presidente de la Junta de Asesores de Bioseguridad de Estados Unidos (NSABB) se refirió al respecto de la siguiente manera: “No puedo pensar en otro organismo patógeno tan espeluznante como este. No creo que el anthrax sea para nada de miedo en comparación con esto”, aseguró.
Reprochable que pretenda hacer pública la clave para potencialmente crear un arma biológica letal, pero más aún el hecho de que la haya ideado en un principio.
¿Creen que el virus podría ser implementado “para el bien” únicamente, con defensas contra la irrupción de nuevas epidemias aviares? ¿O se aplicaría la Ley de Murphy en el sentido de que “todo lo que pueda terminar mal, terminará mal” existiendo la opción de que caiga en malas manos?

Con wi-fi y motor, así es la bicicleta del futuro

El prototipo fue creado por el fabricante de autos alemanes Audi, que promete revolucionar el transporte. Tiene incorporadas baterías y pesa once kilos. Se puede regular el pedaleo




La bicicleta eléctrica de la marca de automóviles se llama Audi e-bike Wörthersee y está inspirada en la competición. Presenta una serie de características que no sólo la distinguen de las convencionales y de las motorizadas, sino que la perfilan como la verdadera bicicleta del futuro.

El modelo dispone de baterías alojadas en el interior del chasis que se recargan por completo en dos horas y media. Tanto el bastidor como el basculante están fabricados en fibra de carbono reforzada con polímeros. Su peso es de 11 kilos, sin contar los componentes eléctricos, que aportan una ligera carga extra.

Además, cuenta con tres modos distintos de pedaleo, según la necesidad. Por ejemplo, se puede combinar con un motor eléctrico y alcanzar una velocidad de 80 kilómetros por hora. O bien, forzar la carga para ejercitar las piernas y adelgazar.

Lo más destacado, sin embargo, es su conexión wi-fi, que se puede sincronizar con el teléfono móvil y dar órdenes sobre el funcionamiento pulsando las opciones en unapantalla táctil, según consigna la agencia Europa Press.

"Cuando se llevó a cabo el desarrollo de Audi e-bike Wörthersee nos basamos en los principios del diseño de la competición de motor como base de inspiración", explicó Hendrik Schaefers, uno de los diseñadores del Concept Design Studio Munich.

"El aspecto de e-bike es de ser increíblemente precisa, tremendamente emocional y estrictamente funcional. Así, el esfuerzo de diseño está centrado en su función como máquina deportiva. Todos los elementos de diseño se han alineado firmemente con las características técnicas", añadió.

Q.bo: el robot para el hogar que aprende y es de código open source



Lo último en robótica se  llama Q.bo y es un pequeño robot para el hogar, al que sus creadores han denominado  ”la inteligencia artificial para el hogar”.
Para los más aficionados a la tecnología, es un robot que utiliza Linux como sistema operativo y de desarrollo, empleando los conceptos de “hardware abierto” y “código abierto”.
Q.bo tiene seis años de desarrollo, siguiendo con la idea de Francisco Javier Paz de crear un sistema de inteligencia artificial para el hogar que “aprendiera” cada día.
Además, Q.bo debía ser lo suficientemente divertido, amable e interesante como para que se usara de forma cotidiana: solo así se comprendería todo lo necesario para entender su funcionamiento en entornos reales, o descubrir las situaciones y aplicaciones en que podría resultar más útil.
Todo esto llevo al equipo a crear Q.bo y licenciar sus componentes con software libre y hardware libre, de modo que todos y cada uno de sus componentes,firmware y software pueden ser utilizados, reprogramados y mejorados: compartir esas mejoras con el resto de programadores del “ecosistema” es parte del “juego”: si un Q.bo mejora, todos los demás también pueden hacerlo, según lo que necesite cada usuario.
A partir de estos conceptos y partiendo del software básico ya incluido de serie, la idea es que el resto de aplicaciones prácticas surjan por sí mismas:que estudiantes, aficionados, usuarios finales y empresas comiencen a utilizarlo y compartan sus aplicaciones prácticas.
Físicamente, Q.bo resulta compacto y, por qué no decirlo, simpaticón: es bajo y gordito, con 45 centímetros de altura y entre 9 y 11 kilos de peso, según los componentes que se le adapten. En la cabeza cuenta con dos cámaras que le proporcionan “visión estéreo” para poder apreciar la profundidad del entorno; tres micrófonos y dos motores para moverla. Un LED luminoso en la nariz sirve como señal visual, para indicar su funcionamiento.
El cuerpo principal se mueve mediante dos grandes ruedas y dos motores, e incluye otra rueda más pequeña de soporte y varios sensores de ultrasonidos e infrarrojos para detectar objetos cercanos e incluso agujeros. Para comunicarse también incluye dos altavoces y una pequeña pantalla LCD. Para de su simpatía es sin duda su voz genuinamente robótica.Reconoce personas y voces, habla, distingue objetos, interpreta órdenes…
Entre las cosas que Q.bo puede hacer y que se han visto en vídeos durante todos estos años de desarrollo están reconocer personas y voces, hablar, distinguir objetos y guardarlos en su memoria para recordarlos en el futuro, interpretar gestos como órdenes y moverse esquivando obstáculos.
Algunas de las opciones son pestañas que suben y bajan, un procesador más rápido y diversos acabados y aspecto exterior dependiendo de para qué se vaya a usar. Estos kits se pueden montar en unas cuantas horas con algo de paciencia y habilidad, algo que sin duda mantendrá entretenido a los manitas y amantes de la tecnología.
Lo que comenzó siendo el sueño de crear una especie de “mascota doméstica”ha terminado convirtiéndose en todo un proyecto empresarial con un equipo de expertos tras cada robot.




Aquí les dejo algunos videos del robot:







Hay más de este estilo en el canal de Q.bo en Youtube. Q.bo está disponible en dos versiones: el Kit Básico y la versión Pro, dependiendo de las necesidades de cada uno. El modelo más económico empieza a partir de los 499 euros; el modelo completamente equipado supera los 2.000 euros.
Quizá Q.bo sea una mascota estupenda, buena compañía para los enfermos de un hospital o el mejor ayudante para los técnicos de un taller.
Yo en particular quiero uno…

Un vibrador bucal no hace lo que piensas; acelera el proceso de los frenillos



Puedo decir que usar frenillos dentales al final de mi etapa escolar, fiesta de graduación y el inicio de la vida universitaria, no fue traumático para mí, pero sin duda alguna hubiera preferido que no pasara. Más aún, sin tener mala mascada ni dientes visiblemente chuecos, usé la deleznable aparatología fija durante más de tres años (afortunadamente no aquella que parecía casco de fútbol americano) y hoy envidio los avances tecnológicos disponibles para sus nuevas víctimas, porque la FDA ya aprobó un vibrador bucal que reduce el tiempo de uso de los fierros a la mitad.
El AcceleDent es un sistema vibratorio que basta con ser utilizado 20 minutos diarios para acelerar el reposicionamiento de las piezas dentales (que ya están sometidas al calvario de los frenos). Y los adolescentes ya están bastante acostumbrados a este tipo de movimientos (ojalá no diarios), por lo que no debiera demandar mucho esfuerzo adicional. 
La fase de pruebas del artefacto fueron realizadas al azar y bajo control clínico en el Health Science Center de la Universidad de Texas, en San Antonio, y logró una aceleración del movimiento de los dientes en un 106%durante la etapa inicial de alineamiento. Posteriormente experimentó una aceleración de entre un 38% y un 50%, todo sin ningún tipo de eventos adversos.
La compañía que creó el dispositivo, OrthoAccel Technologies, dice que espera lanzarlo a fines de enero próximo y su precio variaría según lo que determine cada ortodoncista. Seguro que barato no será, en ningún caso.


Fuente

Logran entrelazamiento cuántico entre 2 diamantes abriendo las puertas de la computación cuántica



Varios científicos encabezados por el físico de Oxford Ian Walmsley han conseguido relacionar y hacer vibrar a dos diamantes en el proceso conocido como entrelazamiento cuántico. El misterioso proceso, al que el propio Eisntein no supo darle comprensión completa, supone el mayor avance hasta la fecha y abre las puertas de la computación cuántica.
Para que nos hagamos una idea del hallazgo, en 1935 Einstein lo llegó a denominar como la “acción fantasmal a distancia”. Un efecto extraño en donde se conecta un objeto con otro de manera que incluso si están separados por grandes distancias, una acción realizada en uno de los objetos afecta al otro.
Llamado en su denominación original Quantenverschränkung, el entrelazamiento cuántico fue una propiedad predicha en 1935 entre Einstein, Podolsky y Rosen. Ese año fue introducida por Erwain Schrödinger para describir un fenómeno de mecánica cuántica que se demuestra en los experimentos pero que nunca se ha llegado a comprender del todo.
Ocurre generalmente con las partículas subatómicas, pero el hallazgo podría cambiar la concepción de que la mecánica cuántica se limita a una escala microscópica, ya que el entrelazamiento se ha conseguido entre dos diamantes macroscópicos y en un estado de temperatura ambiente, algo que parecía imposible por la decoherencia cuántica. Según Walmsley:
Creo que es un paso importante hacia un nuevo régimen para pensar acerca de los fenómenos cuánticos. De pensar en un régimen del mundo más grande, bajo temperatura ambiente. Es emocionante poder verlo
Lo que estaban viendo se trataba de la primera observación de este proceso a temperatura ambiente entre los fonones de dos piezas de cristal de diamante de unos pocos milímetros y tan sólo separados en 15 centímetros. Todo ello a una temperatura ambiente, donde lo normal es que las cambios térmicos rompan cualquier coherencia de sistema cuántico. Habían logrado un entrelazamiento cuántico durante 7 picosegundos.

La investigación se consiguió estableciendo un dispositivo láser ultrarrápido que hiciera vibrar los diamantes y que fuera capaz de detectar el entrelazamiento. Este láser se enviaba a los diamantes de manera simultánea para producir los fonones (cuasipartículas o modo cuantizado de vibración que tiene lugar en redes cristalinas).
¿Cómo consiguieron que la energía resistiera a temperatura ambiente? Por los cristales de los diamantes. Lo normal en este tipo de experimentos siempre ha sido enfriar a temperaturas bajo cero. De hecho, anteriormente se habían realizado estudios de entrelazamiento cuántico para teletransportar luz de un lugar a otro aunque siempre a temperaturas criogénicas.
En cambio, los fonones en el diamante ya oscilan a frecuencias de temperaturas altas protegiéndolos de cualquier tipo de fluctuación que ocurra en la temperatura ambiente.
Lo conseguido, un entrelazamiento de una calidad del 98%, demuestra que el fenómeno es observable a través del mundo macroscópico. Una puerta que se abre a la computación cuántica que deberá seguir mejorando los resultados. Si esos 7 picosegundos conseguidos se alargan en el tiempo, el descubrimiento podría alcanzar cotas de importancia históricas.
El objetivo a largo plazo es que si se puede aprovechar el poder de los fenómenos cuánticos, potencialmente podremos hacer cualquier cosa de manera más eficiente que en la actualidad

Nuevos materiales inteligentes reducen las vibraciones y extraen energía


Se trata de elastómeros con actividad eléctrica, que pueden tener múltiples aplicaciones

Ingenieros del Fraunhofer Institute for Structural Durability and System Reliability (LBF), en Alemania, han logrado avanzar en el desarrollo de materiales inteligentes que pueden disminuir las vibraciones y extraer energía del medio ambiente. Los nuevos elastómeros son capaces de amortiguar las vibraciones molestas en un coche, por ejemplo, o de suministrar energía en forma inalámbrica para sensores que deben trabajar en lugares inaccesibles. Por Pablo Javier Piacente.

En reiteradas ocasiones, las vibraciones pueden condicionar de forma negativa diferentes procesos o sistemas, y en esos casos la presencia de materiales que puedan eliminarlas o reducirlas resulta muy útil. Si, además, estos dispositivos pueden capturar energía de las vibraciones, la solución resulta aún mucho más efectiva. 

Es el caso de un nuevo desarrollo de ingenieros del Fraunhofer Institute for Structural Durability and System Reliability (LBF), de Alemania,, que promete tener un fuerte impacto en el campo del diseño automotor o de los sensores utilizados en áreas de difícil acceso, entre otras aplicaciones. 

Un problema cotidiano, como andar en bicicleta en una calle cubierta con adoquines, nos pone frente a la necesidad de contar con materiales capaces de amortiguar y contrarrestar las molestas vibraciones y golpes. Algo similar sucede al conducir un automóvil en terrenos muy irregulares. 

Muchas motos, bicicletas o automóviles incluyen en sus asientos repletos de silicona estos elastómeros, materiales elásticos y maleables que pueden hacer frente a las vibraciones. Sin embargo, los ingenieros del LBF en Darmstadt, Alemania están decididos a ir un poco más allá, trabajando en una próxima generación de elastómeros. 

Estos nuevos materiales inteligentes son capaces de responder activamente a las vibraciones no deseadas, amortiguándolas de una manera mucho más eficaz e incluso obteniendo energía de las mismas. 

Los resultados de esta investigación han sido difundidos a través de una nota de prensa de Fraunhofer-Gesellschaft, y además se desarrollaron en un artículo publicado en el medio especializado Phys.org.

Un nuevo enfoque activo 

Los elastómeros han sido utilizados en el campo de la ingeniería durante décadas, por ejemplo en los cojinetes para motores de vehículos. Hasta ahora, han tenido un efecto puramente pasivo con relación a las vibraciones o el impacto en choques. Serían mucho más eficaces si fueran capaces de responder de manera proactiva y contrarrestar las vibraciones. 

De la misma manera que un jugador de tenis ralentiza la pelota tirando hacia atrás la raqueta en el golpe denominado drop shot, un elastómero activo puede extraer la energía de la vibración de forma selectiva ante los movimientos de balanceo. Teóricamente, esto haría que la vibración se disipe totalmente. 

Según explica William Kaal, uno de los especialistas del LBF que participaron de la investigación, ya existen materiales que son adecuados para este propósito. Se los denomina elastómeros electroactivos, y son sustancias elásticas que cambian de forma cuando se exponen a un campo eléctrico. 

El secreto es aplicar una corriente alterna para que el material comience a vibrar. Si existen dispositivos electrónicos inteligentes capaces de controlar a los elastómeros, haciéndolos vibrar precisamente ante determinadas circunstancias, entonces las vibraciones no deseadas en un equipo, superficie o motor se disiparán en su mayor parte.

Un modelo con aplicaciones concretas 

Para demostrar que este principio funciona, los ingenieros e investigadores de Fraunhofer-Gesellschaft han creado un modelo. Más pequeño que un paquete de cigarrillos, se compone de 40 capas ultradelgadas de material elastómero, en el marco de un campo eléctrico que lo estimula. 

El reto fue el diseño de los electrodos que componen el campo eléctrico que actúa junto a las capas de elastómero, ya que habitualmente los electrodos están confeccionados con metal. Sin embargo, la rigidez de los metales impediría la deformación del elastómero. Los expertos hallaron una solución ingeniosa para este problema, que consistió en la apertura de agujeros de tamaño microscópico en los electrodos. 

De esta forma, cuando el voltaje eléctrico deforma al elastómero el mismo logra dispersarse y se expande a través de los diminutos orificios. El enfoque ha demostrado ser muy eficaz en términos generales en las pruebas realizadas, y una de las aplicaciones imaginadas por los ingenieros de LBF tiene que ver con la construcción de vehículos. 

Como las vibraciones del motor pueden ser muy perjudiciales, siendo canalizadas a través del chasis en el interior del coche, los nuevos elastómeros activos pueden ayudar a reducir estas vibraciones en los automóviles. Además, los dispositivos también pueden absorber las vibraciones de su entorno para producir energía, por lo que podrían facilitar la alimentación energética independiente de los sensores que necesitan trabajar en sitios de difícil acceso, como por ejemplo aquellos que monitorean los puentes en forma permanente.

Crean un pez robot que mide la contaminación de los mares



Del tamaño de un atún y construido con fibra de vidrio, realizará pruebas en condiciones naturales en el puerto de Gijón


El proyecto panaeuropeo SHOAL, patrocinado en parte por la UE, ha dado sus frutos: un robot-pez equipado con unos pequeños sensores químicos, que se utilizará para recoger datos sobre la calidad del agua. El robot, que ya ha sido probado con éxito en el Acuario de Londres, en breve surcará las aguas del Mar Cantábrico y, en una siguiente fase, recogerá información sobre la calidad del agua del puerto de Gijón. Estos datos serán transmitidos de forma inalámbrica al centro de control del puerto, para que desde allí se adopten medidas de prevención para evitar la contaminación. Por Enrique Leite.
Un prototipo de robot-pez, desarrollado en el marco del proyecto panaeuropeo SHOAL, en breve surcará las aguas del Mar Cantábrico, tras haber sido probado con éxito en el Acuario de Londres. 

Equipado con unos pequeños sensores químicos, el "pez" recogerá datos sobre la calidad del agua en el puerto de Gijón en la siguiente fase del proyecto y transmitirá la información de forma inalámbrica al centro de control del puerto para que adopte las medidas de prevención para evitar la contaminación. 

El pez-robot tiene forma de carpa, tiene el tamaño de un atún, está construido con fibra de vidrio y funciona con una bateria que cuando está próxima a descargarse le obliga a retornar a su base. 

Está equipado con sensores que detectan los derrames al mar de productos químicos y fertilizantes y permitirán establecer un mapa a tiempo real y móvil de la situación bajo la superficie del mar que servirá para activar los sistemas de emergencia antes que con los métodos de detección habituales y minimizar, por tanto, los impactos negativos para el medio ambiente marino.

Una información que llegará en segundos y que en la actualidad se tarda varios días o semanas en analizarse. Los propios diseñadores consideran su ingenio como “un pequeño laboratorio” que trabajará en las mismas condiciones que los peces. 

El diseño se ha realizado y construido en la Universidad de Essex (Reino Unido) bajo la coordinación de Rory Doyle, científico investigador de BMT Group y financiado con fondos de la UE a través del Séptimo Programa Marco. 

Las pruebas que se realizarán en el puerto de Gijón servirán no obstante para perfeccionar el prototipo, ya que el robot deberá tener la robustez necesaria para 'sobrevivir' a las inclemencias del Cantábrico y evitar que colisionen con embarcaciones y otro tipo de obstáculos y ha de testearse su tamaño por si quedan atrapados en las redes con facilidad. 

De momento, en las pruebas superadas en el acuario londinense, parece que no hacen del robot un bocado apetecible para otros depredadores marinos. Los tiburones nadaron a su alrededor, pero en ningún momento lo atacaron. Probablemente “porque su campo electromagnético hace que sea desagradable” para los escualos, según aseguró Rory Doyle a Nacional Geographic. 

Los investigadores, además, subrayan en la misma entrevista que están trabajando para evitar que los sonidos de estos robots no provoquen contaminación acústica, un elemento que ya se ha comprobado en diferentes investigaciones que contribuye a alterar los patrones de conducta de otras especies. El coste de cada uno de estos artilugios está estimado en 20.000 libras esterlinas.

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